
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reclamó este miércoles a México adoptar “medidas decisivas” para combatir a los cárteles, frenar el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia territorio estadounidense y reducir la inmigración irregular.
Rubio sostuvo en Washington una reunión con el secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, en la que ambos abordaron el estado de la cooperación bilateral en seguridad, migración y combate al crimen organizado.
Entre las prioridades planteadas por Washington figura el desmantelamiento de las organizaciones criminales transnacionales, incluidas aquellas que Estados Unidos ha catalogado como organizaciones terroristas extranjeras, además de cortar su acceso a armamento.
El encuentro se produce en un contexto de creciente presión estadounidense sobre las organizaciones mexicanas dedicadas al narcotráfico y, especialmente, sobre las redes vinculadas con la producción y distribución de fentanilo.
México reivindica su soberanía
Velasco sostuvo que la colaboración entre ambos países debe desarrollarse bajo principios de respeto a la soberanía y la integridad territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y “colaboración sin subordinación”.
El canciller mexicano destacó además que la cooperación entre México y Estados Unidos contra el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales ha generado importantes resultados y planteó también la necesidad de garantizar el respeto de los Derechos Humanos de los migrantes mexicanos en territorio estadounidense.
La posición mexicana refleja una de las principales tensiones que ha marcado la relación bilateral durante los últimos años: Ciudad de México acepta profundizar la cooperación contra los cárteles, pero rechaza cualquier actuación unilateral de fuerzas estadounidenses dentro de su territorio.
Los cárteles bajo la categoría de terrorismo
La presión estadounidense aumentó significativamente en febrero de 2025, cuando Washington designó como organizaciones terroristas extranjeras a seis cárteles mexicanos. Entre las organizaciones alcanzadas por esa política figuran el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Ese cambio amplió las herramientas legales y financieras disponibles para perseguir a las redes criminales y a quienes les proporcionen apoyo material, al tiempo que abrió un nuevo foco de controversia con México por las implicancias que la clasificación puede tener para su soberanía.
La cooperación bilateral ya había mostrado resultados concretos. En febrero de 2025, México entregó a Estados Unidos a 29 personas requeridas por la justicia estadounidense, entre ellas dirigentes y operadores vinculados con distintas organizaciones criminales. Los acusados enfrentaban cargos relacionados con narcotráfico, homicidios, lavado de dinero, crimen organizado y delitos con armas.
Entre los trasladados se encontraba Rafael Caro Quintero, histórico narcotraficante mexicano requerido durante décadas por Estados Unidos, además de integrantes de alto nivel de otras organizaciones.
En esa misma etapa, México desplegó 10.000 efectivos de la Guardia Nacional en la frontera común, mientras Washington destacó las incautaciones de fentanilo y precursores químicos realizadas por las autoridades mexicanas. Ambos gobiernos acordaron entonces establecer objetivos y mecanismos de seguimiento para evaluar los avances de la cooperación en seguridad.
Nueva entrega de prófugos
La reunión entre Rubio y Velasco se realizó además un día después de que las autoridades estadounidenses completaran el traslado de diez ciudadanos mexicanos —nueve hombres y una mujer— requeridos por la justicia.
Sobre ellos pesan acusaciones relacionadas con secuestros, tráfico de drogas y armas y presuntos vínculos con organizaciones criminales.
El combate al fentanilo se mantiene como uno de los asuntos más sensibles de la relación entre Washington y Ciudad de México. Estados Unidos considera a México como la principal fuente del fentanilo y la metanfetamina incautados dentro de su territorio, mientras las autoridades mexicanas sostienen que el fenómeno debe enfrentarse desde una perspectiva de responsabilidad compartida que incluya también el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México.
La reunión de este miércoles confirma que seguridad, migración y narcotráfico seguirán ocupando un lugar central en la agenda bilateral, aunque ambos gobiernos mantienen diferencias sobre los límites que debe tener la participación estadounidense en el combate contra los cárteles dentro del territorio mexicano.
La entrada EEUU exige a México “medidas decisivas” para desarmar a los cárteles se publicó primero en El Periodista.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reclamó este miércoles a México adoptar “medidas decisivas” para combatir a los cárteles, frenar el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia territorio estadounidense y reducir la inmigración irregular. Rubio sostuvo en Washington una reunión con el secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, en
La entrada EEUU exige a México “medidas decisivas” para desarmar a los cárteles se publicó primero en El Periodista.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reclamó este miércoles a México adoptar “medidas decisivas” para combatir a los cárteles, frenar el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia territorio estadounidense y reducir la inmigración irregular.
Rubio sostuvo en Washington una reunión con el secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, en la que ambos abordaron el estado de la cooperación bilateral en seguridad, migración y combate al crimen organizado.
Entre las prioridades planteadas por Washington figura el desmantelamiento de las organizaciones criminales transnacionales, incluidas aquellas que Estados Unidos ha catalogado como organizaciones terroristas extranjeras, además de cortar su acceso a armamento.
El encuentro se produce en un contexto de creciente presión estadounidense sobre las organizaciones mexicanas dedicadas al narcotráfico y, especialmente, sobre las redes vinculadas con la producción y distribución de fentanilo.
México reivindica su soberanía
Velasco sostuvo que la colaboración entre ambos países debe desarrollarse bajo principios de respeto a la soberanía y la integridad territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y “colaboración sin subordinación”.
El canciller mexicano destacó además que la cooperación entre México y Estados Unidos contra el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales ha generado importantes resultados y planteó también la necesidad de garantizar el respeto de los Derechos Humanos de los migrantes mexicanos en territorio estadounidense.
La posición mexicana refleja una de las principales tensiones que ha marcado la relación bilateral durante los últimos años: Ciudad de México acepta profundizar la cooperación contra los cárteles, pero rechaza cualquier actuación unilateral de fuerzas estadounidenses dentro de su territorio.
Los cárteles bajo la categoría de terrorismo
La presión estadounidense aumentó significativamente en febrero de 2025, cuando Washington designó como organizaciones terroristas extranjeras a seis cárteles mexicanos. Entre las organizaciones alcanzadas por esa política figuran el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Ese cambio amplió las herramientas legales y financieras disponibles para perseguir a las redes criminales y a quienes les proporcionen apoyo material, al tiempo que abrió un nuevo foco de controversia con México por las implicancias que la clasificación puede tener para su soberanía.
La cooperación bilateral ya había mostrado resultados concretos. En febrero de 2025, México entregó a Estados Unidos a 29 personas requeridas por la justicia estadounidense, entre ellas dirigentes y operadores vinculados con distintas organizaciones criminales. Los acusados enfrentaban cargos relacionados con narcotráfico, homicidios, lavado de dinero, crimen organizado y delitos con armas.
Entre los trasladados se encontraba Rafael Caro Quintero, histórico narcotraficante mexicano requerido durante décadas por Estados Unidos, además de integrantes de alto nivel de otras organizaciones.
En esa misma etapa, México desplegó 10.000 efectivos de la Guardia Nacional en la frontera común, mientras Washington destacó las incautaciones de fentanilo y precursores químicos realizadas por las autoridades mexicanas. Ambos gobiernos acordaron entonces establecer objetivos y mecanismos de seguimiento para evaluar los avances de la cooperación en seguridad.
Nueva entrega de prófugos
La reunión entre Rubio y Velasco se realizó además un día después de que las autoridades estadounidenses completaran el traslado de diez ciudadanos mexicanos —nueve hombres y una mujer— requeridos por la justicia.
Sobre ellos pesan acusaciones relacionadas con secuestros, tráfico de drogas y armas y presuntos vínculos con organizaciones criminales.
El combate al fentanilo se mantiene como uno de los asuntos más sensibles de la relación entre Washington y Ciudad de México. Estados Unidos considera a México como la principal fuente del fentanilo y la metanfetamina incautados dentro de su territorio, mientras las autoridades mexicanas sostienen que el fenómeno debe enfrentarse desde una perspectiva de responsabilidad compartida que incluya también el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México.
La reunión de este miércoles confirma que seguridad, migración y narcotráfico seguirán ocupando un lugar central en la agenda bilateral, aunque ambos gobiernos mantienen diferencias sobre los límites que debe tener la participación estadounidense en el combate contra los cárteles dentro del territorio mexicano.
Internacional archivos – El Periodista
