
Si buscas una escapada de fin de semana, no todo acaba en Patones de Arriba o Aranjuez. La Comunidad de Madrid tiene una cara B repleta de pueblos fascinantes, menos transitados, dispuestos a sorprender al visitante con sus encantos naturales y, sí, artísticos.



Fachadas que cobran vida, trampantojos fantasiosos y murales que resignifican el paisaje cotidiano. Un recorrido por cinco municipios de la Comunidad de Madrid en los que disfrutar del arte más allá de los circuitos turísticos habituales
Si buscas una escapada de fin de semana, no todo acaba en Patones de Arriba o Aranjuez. La Comunidad de Madrid tiene una cara B repleta de pueblos fascinantes, menos transitados, dispuestos a sorprender al visitante con sus encantos naturales y, sí, artísticos.
Porque en estos municipios (ahora descubriremos cuáles son) hay fachadas que, más allá de su belleza intrínseca, narran historias ocultas, seducen la mirada del visitante y transforman una calle entera en un museo al aire libre. A continuación, te proponemos un recorrido por cinco municipios en los que descubrir un arte que pocos conocen, pero que todos merecemos descubrir.
Fresnedillas de la Oliva y Collado Mediano: casas con vida propia
Hay que fijarse bien en puertas y ventanas para descubrir el universo de Casas con Vida, el proyecto de la artista Elena Parlange cuya materia creativa son algunas de las fachadas de las viviendas de Fresnedillas de la Oliva y Collado Mediano. Sus pinturas, costumbristas y coloridas —un perro que asoma por una antigua reja, una pareja bailando en un balcón, una bucólica reunión familiar—, recrean personajes y escenas tradicionales que parecen insuflar nueva vida a arquitecturas abandonadas y depauperadas. Incluso hay algunas composiciones de tintes fantásticos: en Fresnedillas de la Oliva, el astronauta Edwin Aldrin aparece caminando sobre la Luna, un guiño a la historia espacial del municipio, cuya estación de seguimiento participó en la cobertura de las misiones Apolo, allá por los años 60 y 70.

En Collado Mediano, a 40-50 minutos en coche del centro de Madrid, y a la misma distancia que Fresnedillas, la iniciativa Casas con Vida también ha intervenido varias fachadas con murales que dan una personalidad museística, de galería al aire libre, al paisaje urbano. Destacan las obras de inspiración romana: la serie Miacum, Tasca romana, Romana con bebé…
Navalcarnero: un paseo entre trampantojos y pinturas murales
En Navalcarnero, una de las Villas de Madrid, las fachadas juegan con nuestros sentidos. Es un gusto dejarse ‘engañar’ por los trampantojos y las pinturas murales de Alberto Pirrongelli, que van surgiendo en las paredes de las casas para ampliar la arquitectura y abrir ventanas a otras épocas, como si de un viaje por el tiempo se tratase. Entre las paradas destaca la plaza del V Centenario, donde un mural representa la elección del primer concejo de la villa, en 1499.

En Navalcarnero, la pintura es, además de un disfrute en sí misma, una puerta a la historia local. El visitante puede combinar la búsqueda de murales con un paseo por el casco histórico y la plaza de Segovia, uno de los espacios más emblemáticos de la localidad. Se impone terminar la visita probando la gastronomía de la tierra: el cordero, el cochinillo o la icónica olla del segador, una variedad del cocido madrileño que se elabora con el garbanzo local.
Del mural a la ciudad como museo
El recorrido puede continuar en San Agustín del Guadalix, donde el MUSA, el Museo Urbano de San Agustín, distribuye obras por diferentes puntos del municipio.

Entre ellas figuran Acompañar, de Taquen, en la calle Rioja, 1, con unas manos tocando un piano que invitan a reflexionar sobre los vínculos y las dependencias, y Construir, de Lidia Cao, en la calle Lucio Benito, 12, un homenaje a la acción cívica de la asociación de mujeres Adela Ginés. Un museo sin salas ni taquillas, integrado en las calles y abierto a vivirlo mientras se pasea.
Fuenlabrada desarrolla esta idea a una escala todavía mayor con el Museo de Arte Urbano de Fuenlabrada (MAUF), puesto en marcha en 2019. Su colección reúne cerca de cuarenta murales de artistas nacionales e internacionales, entre ellos Okuda San Miguel, Suso33, DULK, Felipe Pantone y Eva Mena. Muchas de las obras (en total son más de 40) son murales de gran tamaño que se concentran en fachadas del Distrito Centro. Una de las estrellas es, sin duda, El discóbolo, ubicado en la calle Severo Ochoa, del artista Diego As.

Son distintas maneras de sacar el arte a la calle y distintas maneras de hacer turismo por los municipios de Madrid. Los requisitos: tener curiosidad, dejarse llevar y estar atento, muy atento, para no perderse ni una sola de las obras que van surgiendo donde menos se espera.
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