Bonnie Brennan, CEO de Christie’s: “Los coleccionistas jóvenes pueden pagar un millón de euros por una guitarra de Jeff Beck”

Bonnie Brennan, CEO de la casa de subastas Christie's, en Madrid, el pasado 18 de junio.

Cuando terminó la temporada de subastas de este pasado mayo en Nueva York, se volvió a difundir esa imagen tan reconocible de un sector en el que cada temporada se baten cifras millonarias, se repiten las ventas de los mismos grandes artistas, a la vez que siguen sin desvelarse los pocos nombres capaces de pagar por un cuadro de Jackson Pollock 181 millones de euros o por un busto de Brancusi, 107 millones. Este ritual de cientos de años parece inmutable a los ojos de quienes no pertenecen a ese 1%. Bonnie Brennan (Míchigan, 53 años), que cumple algo más de un año como consejera delegada de Christie’s, asume que tiene que conservar a ese coleccionista tradicional que encuentra un refugio seguro en el arte cuando todo lo demás parece derrumbarse; sin dejar de buscar a los nuevos compradores milenial. Tienen que adaptarse, además, a su nueva manera de comprar que no siempre encaja en las suntuosas salas de subastas de su edificio en el Rockefeller Plaza de Nueva York.

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Brennan, en la sede madrileña de Christie's. Tras 260 años de historia, la empresa consolida su revolución digital con mejoras para las ventas en línea y amplía su cartera de clientes jóvenes con el foco en Corea del Sur  Bonnie Brennan, CEO de la casa de subastas Christie's, en Madrid, el pasado 18 de junio.

Cuando terminó la temporada de subastas de este pasado mayo en Nueva York, se volvió a difundir esa imagen tan reconocible de un sector en el que cada temporada se baten cifras millonarias, se repiten las ventas de los mismos grandes artistas, a la vez que siguen sin desvelarse los pocos nombres capaces de pagar por un cuadro de Jackson Pollock 181 millones de euros o por un busto de Brancusi, 107 millones. Este ritual de cientos de años parece inmutable a los ojos de quienes no pertenecen a ese 1%. Bonnie Brennan (Míchigan, 53 años), que cumple algo más de un año como consejera delegada de Christie’s, asume que tiene que conservar a ese coleccionista tradicional que encuentra un refugio seguro en el arte cuando todo lo demás parece derrumbarse; sin dejar de buscar a los nuevos compradores milenial. Tienen que adaptarse, además, a su nueva manera de comprar que no siempre encaja en las suntuosas salas de subastas de su edificio en el Rockefeller Plaza de Nueva York.

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Brennan, en la sede madrileña de Christie's. Feed MRSS-S Noticias

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