Moscú acusa a Alemania de usar incidente con drones en Leipzig para interferir en elecciones rusas

La tensión entre Rusia y Alemania sumó este viernes un nuevo capítulo luego de que Moscú acusara a Berlín de utilizar el incidente con drones explosivos registrado en agosto en el aeropuerto Leipzig/Halle como parte de una operación destinada, entre otros objetivos, a entorpecer la participación de ciudadanos rusos residentes en Alemania en las próximas elecciones parlamentarias.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, sostuvo que las medidas adoptadas por el Gobierno alemán tras el episodio afectan directamente la organización del proceso electoral ruso en territorio germano, especialmente después de que Berlín decidiera cerrar el consulado general de Rusia en Bonn.

“Apuntaron también a las elecciones que Rusia celebra en territorio alemán para nuestra Duma de Estado”, afirmó Zajárova, quien defendió el derecho de los ciudadanos rusos residentes o temporalmente fuera del país a participar en los comicios mediante mesas instaladas en las representaciones diplomáticas.

Las elecciones para renovar la Duma de Estado, la Cámara Baja del Parlamento ruso, se desarrollarán durante tres jornadas, entre el 18 y el 20 de septiembre. El proceso fue convocado por el presidente Vladímir Putin y coincidirá con elecciones de gobernadores y autoridades regionales en distintos puntos del país.

Según la planificación electoral rusa, en el extranjero funcionarán 319 mesas en 152 países para un universo estimado de más de 1,8 millones de electores.

El incidente de Leipzig

El origen de la nueva disputa diplomática se remonta a la noche del 4 al 5 de agosto, cuando fue encontrado en el aeropuerto Leipzig/Halle un dron equipado con explosivos y un sistema de detonación en las cercanías de aeronaves de carga ucranianas.

La investigación alemana determinó posteriormente que habrían participado varios aparatos. Uno de ellos estaba aparentemente destinado a atacar un avión Antonov utilizado para transportar material militar hacia Ucrania, pero el dispositivo explosivo no llegó a detonar debido a una falla técnica. Otros restos y material explosivo fueron localizados posteriormente en sectores cercanos al aeropuerto.

A comienzos de septiembre, el Gobierno alemán atribuyó oficialmente a Rusia la responsabilidad por el intento de ataque. Berlín afirmó que la configuración de los drones, los explosivos y el mecanismo de detonación presentaban características conocidas en anteriores operaciones híbridas vinculadas a Moscú.

Rusia ha rechazado categóricamente esa acusación y sostiene que las pruebas presentadas por Alemania fueron fabricadas. Moscú convocó al encargado de negocios alemán para protestar por lo que calificó como una nueva escalada deliberada de las relaciones bilaterales.

Alemania cierra el consulado ruso en Bonn

Como respuesta al incidente, Berlín ordenó el cierre del consulado general ruso en Bonn a partir del 18 de septiembre, precisamente el primer día de las elecciones legislativas rusas.

La medida forma parte de un paquete más amplio que contempla también restricciones contra instituciones y representantes rusos, mayores controles de ingreso al país y nuevas iniciativas contra la denominada flota fantasma utilizada por Moscú para sortear las sanciones occidentales. Alemania también decidió cerrar la Casa Rusa en Berlín.

Para Moscú, la coincidencia entre el cierre del consulado y el inicio de la votación demuestra que las decisiones alemanas no se limitan a una respuesta de seguridad, sino que buscan restringir el ejercicio electoral de los rusos residentes en Alemania.

Zajárova afirmó que las misiones diplomáticas rusas tienen la obligación de garantizar que sus ciudadanos puedan votar y acusó a países europeos de utilizar restricciones administrativas y diplomáticas para dificultar esa participación.

Una relación bilateral en mínimos

El episodio de Leipzig profundiza un deterioro de las relaciones entre Berlín y Moscú que se ha acelerado desde el inicio de la guerra en Ucrania.

Alemania se ha convertido en uno de los principales aliados militares y financieros de Kiev en Europa, mientras sus autoridades denuncian un aumento de operaciones de sabotaje, espionaje, ciberataques e incursiones con drones que atribuyen a Rusia.

El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, ha definido este escenario como una situación de “guerra híbrida”, mientras Moscú acusa al Gobierno alemán de utilizar la amenaza rusa para justificar una política exterior cada vez más confrontacional.

El intento de ataque de Leipzig elevó especialmente la preocupación porque el aeropuerto constituye uno de los grandes centros logísticos europeos y es utilizado también para operaciones vinculadas al abastecimiento de Ucrania.

En los últimos días, además, Alemania ha investigado nuevos episodios de posible sabotaje contra infraestructura energética, en medio de una creciente alerta sobre la vulnerabilidad de instalaciones estratégicas y redes de transporte.

Elecciones bajo tensión

La disputa ocurre a poco más de dos semanas de unos comicios importantes para la arquitectura política rusa. La votación definirá la composición de la novena legislatura de la Duma de Estado y se extenderá oficialmente durante los días 18, 19 y 20 de septiembre.

En paralelo se celebrarán más de 2.200 procesos electorales de distintos niveles, destinados a renovar alrededor de 20.700 cargos y escaños.

El Kremlin busca que la votación exterior se desarrolle pese al deterioro de sus relaciones con gran parte de Europa, donde la actividad diplomática rusa se ha reducido fuertemente como consecuencia de expulsiones de funcionarios, cierre de consulados y restricciones aplicadas desde el inicio de la guerra de Ucrania.

La controversia de Leipzig incorpora ahora la dimensión electoral a ese enfrentamiento: mientras Alemania sostiene que el episodio fue una operación de sabotaje atribuible a Rusia, Moscú asegura que Berlín convirtió el incidente en una herramienta política destinada a aumentar el aislamiento ruso y dificultar la participación de sus ciudadanos en las urnas.

 

La entrada Moscú acusa a Alemania de usar incidente con drones en Leipzig para interferir en elecciones rusas se publicó primero en El Periodista.

 La tensión entre Rusia y Alemania sumó este viernes un nuevo capítulo luego de que Moscú acusara a Berlín de utilizar el incidente con drones explosivos registrado en agosto en el aeropuerto Leipzig/Halle como parte de una operación destinada, entre otros objetivos, a entorpecer la participación de ciudadanos rusos residentes en Alemania en las próximas
La entrada Moscú acusa a Alemania de usar incidente con drones en Leipzig para interferir en elecciones rusas se publicó primero en El Periodista.  

La tensión entre Rusia y Alemania sumó este viernes un nuevo capítulo luego de que Moscú acusara a Berlín de utilizar el incidente con drones explosivos registrado en agosto en el aeropuerto Leipzig/Halle como parte de una operación destinada, entre otros objetivos, a entorpecer la participación de ciudadanos rusos residentes en Alemania en las próximas elecciones parlamentarias.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, sostuvo que las medidas adoptadas por el Gobierno alemán tras el episodio afectan directamente la organización del proceso electoral ruso en territorio germano, especialmente después de que Berlín decidiera cerrar el consulado general de Rusia en Bonn.

“Apuntaron también a las elecciones que Rusia celebra en territorio alemán para nuestra Duma de Estado”, afirmó Zajárova, quien defendió el derecho de los ciudadanos rusos residentes o temporalmente fuera del país a participar en los comicios mediante mesas instaladas en las representaciones diplomáticas.

Las elecciones para renovar la Duma de Estado, la Cámara Baja del Parlamento ruso, se desarrollarán durante tres jornadas, entre el 18 y el 20 de septiembre. El proceso fue convocado por el presidente Vladímir Putin y coincidirá con elecciones de gobernadores y autoridades regionales en distintos puntos del país.

Según la planificación electoral rusa, en el extranjero funcionarán 319 mesas en 152 países para un universo estimado de más de 1,8 millones de electores.

El incidente de Leipzig

El origen de la nueva disputa diplomática se remonta a la noche del 4 al 5 de agosto, cuando fue encontrado en el aeropuerto Leipzig/Halle un dron equipado con explosivos y un sistema de detonación en las cercanías de aeronaves de carga ucranianas.

La investigación alemana determinó posteriormente que habrían participado varios aparatos. Uno de ellos estaba aparentemente destinado a atacar un avión Antonov utilizado para transportar material militar hacia Ucrania, pero el dispositivo explosivo no llegó a detonar debido a una falla técnica. Otros restos y material explosivo fueron localizados posteriormente en sectores cercanos al aeropuerto.

A comienzos de septiembre, el Gobierno alemán atribuyó oficialmente a Rusia la responsabilidad por el intento de ataque. Berlín afirmó que la configuración de los drones, los explosivos y el mecanismo de detonación presentaban características conocidas en anteriores operaciones híbridas vinculadas a Moscú.

Rusia ha rechazado categóricamente esa acusación y sostiene que las pruebas presentadas por Alemania fueron fabricadas. Moscú convocó al encargado de negocios alemán para protestar por lo que calificó como una nueva escalada deliberada de las relaciones bilaterales.

Alemania cierra el consulado ruso en Bonn

Como respuesta al incidente, Berlín ordenó el cierre del consulado general ruso en Bonn a partir del 18 de septiembre, precisamente el primer día de las elecciones legislativas rusas.

La medida forma parte de un paquete más amplio que contempla también restricciones contra instituciones y representantes rusos, mayores controles de ingreso al país y nuevas iniciativas contra la denominada flota fantasma utilizada por Moscú para sortear las sanciones occidentales. Alemania también decidió cerrar la Casa Rusa en Berlín.

Para Moscú, la coincidencia entre el cierre del consulado y el inicio de la votación demuestra que las decisiones alemanas no se limitan a una respuesta de seguridad, sino que buscan restringir el ejercicio electoral de los rusos residentes en Alemania.

Zajárova afirmó que las misiones diplomáticas rusas tienen la obligación de garantizar que sus ciudadanos puedan votar y acusó a países europeos de utilizar restricciones administrativas y diplomáticas para dificultar esa participación.

Una relación bilateral en mínimos

El episodio de Leipzig profundiza un deterioro de las relaciones entre Berlín y Moscú que se ha acelerado desde el inicio de la guerra en Ucrania.

Alemania se ha convertido en uno de los principales aliados militares y financieros de Kiev en Europa, mientras sus autoridades denuncian un aumento de operaciones de sabotaje, espionaje, ciberataques e incursiones con drones que atribuyen a Rusia.

El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, ha definido este escenario como una situación de “guerra híbrida”, mientras Moscú acusa al Gobierno alemán de utilizar la amenaza rusa para justificar una política exterior cada vez más confrontacional.

El intento de ataque de Leipzig elevó especialmente la preocupación porque el aeropuerto constituye uno de los grandes centros logísticos europeos y es utilizado también para operaciones vinculadas al abastecimiento de Ucrania.

En los últimos días, además, Alemania ha investigado nuevos episodios de posible sabotaje contra infraestructura energética, en medio de una creciente alerta sobre la vulnerabilidad de instalaciones estratégicas y redes de transporte.

Elecciones bajo tensión

La disputa ocurre a poco más de dos semanas de unos comicios importantes para la arquitectura política rusa. La votación definirá la composición de la novena legislatura de la Duma de Estado y se extenderá oficialmente durante los días 18, 19 y 20 de septiembre.

En paralelo se celebrarán más de 2.200 procesos electorales de distintos niveles, destinados a renovar alrededor de 20.700 cargos y escaños.

El Kremlin busca que la votación exterior se desarrolle pese al deterioro de sus relaciones con gran parte de Europa, donde la actividad diplomática rusa se ha reducido fuertemente como consecuencia de expulsiones de funcionarios, cierre de consulados y restricciones aplicadas desde el inicio de la guerra de Ucrania.

La controversia de Leipzig incorpora ahora la dimensión electoral a ese enfrentamiento: mientras Alemania sostiene que el episodio fue una operación de sabotaje atribuible a Rusia, Moscú asegura que Berlín convirtió el incidente en una herramienta política destinada a aumentar el aislamiento ruso y dificultar la participación de sus ciudadanos en las urnas.

 Internacional archivos – El Periodista

Te Puede Interesar