El director y guionista Carl Rinsch ha sido condenado a 30 meses de prisión por estafar 11 millones de dólares (9,4 millones de euros) a Netflix, tras incumplir un acuerdo para producir una serie de ciencia ficción que nunca entregó, según informó The Hollywood Reporter.
El director estadounidense se enfrentaba a una pena máxima de 90 años tras incumplir un acuerdo para producir una serie de ciencia ficción que nunca entregó
El director y guionista Carl Rinsch ha sido condenado a 30 meses de prisión por estafar 11 millones de dólares (9,4 millones de euros) a Netflix, tras incumplir un acuerdo para producir una serie de ciencia ficción que nunca entregó, según informó The Hollywood Reporter.
Rinsch se enfrentaba a una pena máxima de 90 años, después de que un jurado de Manhattan (Nueva York) lo declarara culpable, el pasado diciembre, de fraude electrónico, lavado de dinero y múltiples cargos relacionados con transacciones monetarias ilegales. Los fiscales federales recomendaban una condena de 60 meses de prisión. Sin embargo, el juez federal de distrito Jed Rakoff dictó ayer la sentencia reducida tras salir a la luz pruebas de que el cineasta estadounidense, de 48 años, padecía un trastorno de salud mental no tratado.
Además de la pena de 30 meses de prisión, Rakoff condenó a Rinsch a pagar aproximadamente los 11 millones de dólares en concepto de indemnización, a participar en un programa de tratamiento de salud mental ambulatorio y a abstenerse de consumir “narcóticos y otras drogas similares”, recogió la revista Variety. “Cometí un error”, declaró Rinsch ante el juez en una sala del tribunal del Bajo Manhattan antes de que se dictara la sentencia. “Este proceso me ha obligado a enfrentarme a aspectos de mí mismo que nunca antes había comprendido del todo”.
Entre las razones por las que el magistrado tomó esta decisión, se encuentran varias cartas recibidas en las que se “describía a Rinsch como un modelo a seguir” —además de su “limpio historial penal”—. Una de las cartas de referencia procedía del actor canadiense Keanu Reeves, quien entabló amistad con el director tras protagonizar La leyenda del samurái: 47 Ronin (2013) —dirigida por Rinsch—. “Creo que se dieron circunstancias en las que su salud mental se vio afectada por un uso indebido de medicamentos y, tal vez, por otros problemas, lo que amplificó sus actos de autosabotaje y grandiosidad, lo que repercutió en sus relaciones, su trabajo y su capacidad para terminar Conquest [también titulada White Horse]“, escribió el intérprete.
Conocido también por dirigir The Gift (2010) y The Quiz (1994), Rinsch, detenido en California en marzo del año pasado, aseguró ante el tribunal federal de Manhattan que se tratataba de un “malentendido”, según el medio estadounidense. El cineasta afirmó que completó el rodaje de la primera temporada de la serie White Horse, pero que necesitaba el dinero para la preproducción de la segunda entrega. Sin embargo, Netflix asegura que nunca encargó a Rinsch una segunda temporada y que la primera estaba “lejos” de terminarse.
Netflix había pagado inicialmente cerca de 44 millones de dólares para comprar la serie, aún sin terminar, y entre finales de 2019 y principios de 2020 el director exigió más dinero a la empresa, que finalmente accedió a pagar otros 11 millones de dólares. Según la fiscalía, Rinsch transfirió el dinero a diversas cuentas bancarias antes de consolidarlo en una cuenta personal, y posteriormente hizo una serie de compras personales y especulativas de valores.
A partir de entonces, Rinsch gastó alrededor de 10 millones en el pago de abogados para su divorcio, la compra de un Ferrari y cinco Rolls-Royce o una estancia en el hotel Four Seasons, entre otras cosas, de acuerdo con las autoridades. En cambio, el condenado declaró que sus compras eran legítimas y que, por ejemplo, los Rolls-Royce eran necesarios para la producción de la serie, informó el semanario Variety.
Un caso “inusual”
Aunque el juez afirma que “no observó signos de psicosis” ni de ninguna otra enfermedad mental durante el juicio, ahora señala que algunas de las decisiones inusuales de Rinsch (entre ellas, la compra de cinco Rolls-Royce que no estaban a su nombre) como prueba de que se trataba de “alguien que presenta un estado mental maníaco que va más allá de la simple codicia”.
Ahora, el abogado defensor asegura que el cineasta “está afrontando sus problemas de salud mental, algo que antes se negaba a hacer”, afirmó Daniel McGuinness. El letrado también explicó que Rinsch “estaba bajo el cuidado de un médico” durante el rodaje de la polémica serie, pero que “no estaba haciendo lo que debía”. En los últimos meses, Rinsch ha completado el tratamiento y ahora “afirma sentirse mejor y ver las cosas con más claridad”, señaló McGuinness.
Por otra parte, Michael Schafler, en representación de Netflix, calificó el caso de “inusual” y afirmó que la plataforma dejaría en manos del tribunal la determinación de un calendario de devolución de los fondos sustraídos. Rakoff reconoció que era poco probable que Netflix llegara a recuperar la totalidad de la indemnización, señalando que Rinsch probablemente nunca dispondría de los medios para devolver los aproximadamente 11 millones de dólares que debe.
Feed MRSS-S Noticias
