
Los responsables del yacimiento arqueológico de la Primitiva Complutum (Villalbilla, Madrid) manejan una nueva hipótesis para explicar por qué una “urbe monumental romana”, como la califican, de 35 hectáreas fue desmontada piedra a piedra y trasladada a otra ubicación, en este caso a la actual Alcalá de Henares, a ocho kilómetros de distancia. Para los especialistas, la respuesta podría estar bastante clara: la Primitiva Complutum se asentaba sobre una falla sísmica y un enorme temblor, que hizo caer grandes sillares, pudo destruirla o la afectó gravemente. Sandra Azcárraga y Arturo Ruiz Taboada son los codirectores del proyecto de investigación sobre esta ciudad que desapareció en torno al año 50 d. C. y que inmediatamente volvió a ser reedificada a orillas del río Henares, en el llano, lo que hoy es el yacimiento de Complutum.


La ciudad volvió a ser levantada en Alcalá de Henares, a ocho kilómetros de su primera ubicación
Los responsables del yacimiento arqueológico de la Primitiva Complutum (Villalbilla, Madrid) manejan una nueva hipótesis para explicar por qué una “urbe monumental romana”, como la califican, de 35 hectáreas fue desmontada piedra a piedra y trasladada a otra ubicación, en este caso a la actual Alcalá de Henares, a ocho kilómetros de distancia. Para los especialistas, la respuesta podría estar bastante clara: la Primitiva Complutum se asentaba sobre una falla sísmica y un enorme temblor, que hizo caer grandes sillares, pudo destruirla o la afectó gravemente. Sandra Azcárraga y Arturo Ruiz Taboada son los codirectores del proyecto de investigación sobre esta ciudad que desapareció en torno al año 50 d. C. y que inmediatamente volvió a ser reedificada a orillas del río Henares, en el llano, lo que hoy es el yacimiento de Complutum.
Sin embargo, el yacimiento de la vieja ciudad se alza sobre un cerro amesetado, el de San Juan del Viso. Tiene su origen en unoppidum (asentamiento fortificado) carpetano al que los romanos le plantaron delante, y a escasa distancia, un gran campamento militar. Este, tras la derrota de los carpetanos, terminaría dando lugar a la primera Complutum.
Hay noticias de esta urbe sobre el otero desde 1725, cuando el historiador Miguel de la Portilla la mencionó. Incluso, avanzó su posible traslado al llano, como en efecto ocurrió. En 1934, el arqueólogo Fidel Fuidio insistió en su existencia y la dio a conocer en el ámbito internacional.
Pero fue en la década de los setenta del siglo pasado cuando el arqueólogo Dimas Fernández-Galiano llevó a cabo las primeras excavaciones. Además de diversos restos romanos y carpetanos, incluyendo unas termas monumentales, localizó lo que él denominó “ceniceros”, grandes depósitos de cenizas en los límites de la urbe y que no tenían una explicación clara. Lo que sí confirmó Fernández-Galiano fue el cambio de ubicación de la ciudad, ya que descubrió unas termas desmontadas, así como una acumulación de teselas y pavimentos listos para ser transportados.

No será hasta la primera década de los 2000 cuando se reiniciaron los trabajos de investigación de la mitad del yacimiento, ya que la otra parte es de propiedad privada y en ella se cultivan cereales. Gracias a la fotografía aérea se localizaron el campamento, un templo, una amplia domus (casa) y un teatro, todo ello en una trama urbana completa.
En la campaña de 2025, llegó la novedad más espectacular: la posible localización de un anfiteatro de 52 por 74 metros, con unas medidas muy semejantes al de Segóbriga (Cuenca). Los anfiteatros estaban destinados a albergar los juegos, incluidas las luchas de gladiadores y animales. Los investigadores también creen haber hallado el foro (71 por 54 metros), con lo que parecen ser tabernas y una plaza porticada, además del entramado urbano y el decumano máximo (vía principal de la ciudad y que la cruzaba de este a oeste). Todo esto ―incluyendo una posible basílica o una curia― debe ser comprobado con excavaciones in situ, ya que solo se tienen imágenes de georradar y aéreas, tanto actuales como históricos, y de los llamados Vuelos americanos de 1956, cuando el Gobierno de Estados Unidos fotografió la totalidad del territorio nacional.

En las dos últimas campañas de excavación realizadas, en los veranos de 2025 y 2026, se desenterraron cerámicas romanas y carpetanas, además de un sillar desplomado y más áreas con cenizas y cerámicas romanas y carpetanas mezcladas. La lectura de estos materiales ha llevado a los expertos a varias conclusiones.
La primera es que habían dado con la muralla del oppidum carpetano en un lugar inesperado, además de un posible camino de esta población. Y, la segunda, que el sillar y las cenizas podían provenir de una gran catástrofe como era un terremoto. Esta hipótesis viene reforzada por el estudio del geólogo Miguel Ángel Rodríguez Pascua Falla actia en el Henares- terremoto Complutum med s. IV d.C., donde dio a conocer los efectos que sobre el yacimiento de la Magdalena, también en Alcalá, tuvo un sismo de magnitud 6.6.

Actualmente, gran parte de las laderas del cerro de San Juan del Viso están cubiertas por un bosque de pinos. Pero en las fotografías de 1956, cuando el otero aún no había sido reforestado, se distinguen perfectamente numerosos bloques labrados diseminados por toda la ladera como consecuencia del posible terremoto. “Hasta ahora no había respuesta a este abandono injustificado de una ciudad media”, afirma Sandra Azcárraga. “Ahora tenemos una posible respuesta: un motivo de fuerza mayor. Pero habrá que confirmarlo con nuevas excavaciones”.
De todas formas, las preguntas sin respuesta siguen siendo muchas. Más de la mitad del yacimiento de la segunda Complutum, en el llano, nunca podrá estudiarse porque la mitad de él está cubierto por viviendas de los años sesenta. En él nunca se han encontrado ni el teatro ni el anfiteatro, algo que sí ocurre en San Juan del Viso.
Esto solo puede significar dos cosas: o que ambas impresionantes construcciones de Complutum quedaron bajo los pisos de Alcalá de Henares o que los habitantes de esta ciudad celebraban estas actividades lúdicas en la Primitiva Complutum porque ambos edificios aguantaron el terremoto. “Puede ser”, dice Azcárraga. “Sabemos que había un puente, el de las Armas, que cruzaba el río Henares y, a través de un camino, llevaba directamente a la vieja ciudad, a la zona del teatro. A lo mejor, también llevaba al anfiteatro”, aventura.
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