
La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, abrió una nueva y delicada crisis dentro del Gobierno de Javier Milei luego de manifestar públicamente su preocupación por el estado anímico y mental del mandatario, unas horas antes de una cadena nacional del jefe de Estado.
La titular del Senado reaccionó en X después de que Milei compartiera una publicación de la diputada oficialista Lilia Lemoine, quien acusó a Villarruel y a la legisladora Marcela Pagano de conspirar contra el Gobierno y mantener vínculos con sectores del peronismo.
“Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior”, escribió la vicepresidenta. La frase fue difundida en medio de una sucesión de controversias protagonizadas por el mandatario tanto dentro como fuera del país.
Villarruel profundizó sus críticas al comentar afirmaciones sobre defensa nacional emitidas en el programa digital libertario Carajo.
“Es un concurso de exabruptos y delirios. La palabra no se respeta y no se hacen responsables de lo que dicen ni de lo que hacen”, expresó.
Las declaraciones corresponden a una confrontación política y no están respaldadas por una evaluación médica pública sobre la salud mental de Milei. Sin embargo, la decisión de la vicepresidenta de instalar el asunto provocó una reacción inmediata dentro del oficialismo y trasladó la disputa entre ambos a un terreno hasta ahora evitado públicamente por los principales funcionarios.
Santilli le pide que dé “un paso al costado”
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, respondió a Villarruel y le pidió que renunciara si ya no comparte el rumbo del Gobierno.
“Si no está de acuerdo, que arme su proyecto y que compita. ¿Cuál es la razón de estar en un lugar en el cual vos creés que no tenés que estar?”, planteó en declaraciones radiales.
Santilli ocupa la Jefatura de Gabinete desde fines de junio, cuando reemplazó a Manuel Adorni. Su nombramiento fue formalizado mediante un decreto presidencial publicado el 30 de junio.
El funcionario endureció posteriormente su respuesta y acusó a la vicepresidenta de actuar de manera desestabilizadora.
“Desestabilizar es hablar de las facultades mentales del presidente”, afirmó.
Villarruel replicó también a través de X y acusó al jefe de Gabinete de intentar dañar las instituciones.
“Uno de los exponentes de la casta política a la que nos enfrentamos en 2023 y le ganamos pretende causar daño a la institucionalidad y conspirar contra el orden republicano de nuestra Patria”, sostuvo.
La vicepresidenta recordó que la fórmula presidencial surgió para romper con las estructuras políticas tradicionales y exigió a Santilli respetar el resultado electoral.
Bullrich: “Tiene el cargo formal, pero no es de este Gobierno”
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, también cuestionó a Villarruel y aseguró que decidió desarrollar un proyecto político diferente.
“Está confrontando abiertamente con el Gobierno”, afirmó Bullrich, quien sostuvo que la vicepresidenta se estaría acercando a una corriente de “peronismo conservador”.
Según la dirigente oficialista, Villarruel conserva su cargo institucional, pero dejó de formar parte políticamente del proyecto encabezado por Milei.
“Tiene el cargo formal, pero no es de este Gobierno”, expresó.
La relación entre Bullrich y Villarruel también atraviesa un período de fuertes tensiones. A mediados de julio, ambas protagonizaron un enfrentamiento por la postergación de una sesión del Senado destinada a debatir la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Bullrich llegó entonces a plantear que quienes no estuvieran dispuestos a defender el programa oficialista debían dar “un paso al costado”. Días después, ambas se reunieron para intentar reducir la confrontación y evitar que la interna afectara la agenda legislativa del Ejecutivo.
El aumento de las dietas del Senado
La disputa también alcanzó el aumento salarial que comenzarán a recibir los senadores desde agosto, con dietas cercanas a los 12 millones de pesos argentinos mensuales.
Villarruel aseguró que ha intentado separar las remuneraciones de los legisladores de los reajustes salariales concedidos a los trabajadores de la Cámara Alta.
“A mí también me preocupa. Por eso les he planteado en cada oportunidad que tengo que desenganchen sus dietas de los sueldos de los empleados”, señaló.
La vicepresidenta sostuvo que una cosa es actualizar dietas que permanecieron congeladas durante más de dos años y otra distinta es que los parlamentarios reciban aumentos automáticos cada vez que mejoran las remuneraciones de los funcionarios.
“Creo que dar el ejemplo es fundamental”, agregó.
También defendió su gestión administrativa y aseguró que, desde su llegada al Senado en diciembre de 2023, redujo el gasto en más de 35.000 millones de pesos argentinos y disminuyó la dotación en unos 1.000 empleados.
Una interna que comenzó antes de asumir
La relación entre Milei y Villarruel se deterioró poco después del triunfo electoral de 2023.
La vicepresidenta había aspirado a tener influencia sobre las áreas de Defensa y Seguridad, pero quedó limitada principalmente a sus funciones constitucionales como presidenta del Senado. Desde entonces, consolidó una agenda política propia y mantuvo diferencias públicas con la Casa Rosada.
Durante 2026, el conflicto se profundizó con acusaciones cruzadas sobre supuestas conspiraciones, corrupción, política económica y la conducción del oficialismo. En marzo, Villarruel rechazó las presiones para abandonar el cargo y aseguró que no entregarían su renuncia.
En el entorno presidencial interpretan sus actuaciones como intentos por construir autonomía y acumular apoyo con miras a las elecciones de 2027.
Distintos sectores del peronismo tradicional y conservador han mostrado interés en su figura, mientras algunos sondeos la han incluido en eventuales fórmulas presidenciales alternativas. Esos movimientos alimentan las sospechas de la Casa Rosada sobre la posibilidad de que la vicepresidenta termine encabezando un espacio propio.
Una votación decisiva en el Senado
Pese a la dureza de las declaraciones, el Gobierno tendría razones institucionales y legislativas para evitar una ruptura definitiva.
El próximo 6 de agosto está previsto que el Senado retome el tratamiento del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa prioritaria para la Casa Rosada.
Uno de sus puntos más controvertidos corresponde a las normas sobre adquisición de tierras por capitales extranjeros. Villarruel ha dado señales de que no apoyaría una liberalización sin límites y se ha manifestado a favor de facilitar el arrendamiento de terrenos productivos, pero no su venta irrestricta.
La sesión anterior fue postergada tras una disputa entre la vicepresidenta y Bullrich, en un escenario que exhibió las dificultades del oficialismo para garantizar los votos. El debate pasó a cuarto intermedio hasta el 6 de agosto.
En caso de igualdad en la votación, Villarruel tendría la responsabilidad constitucional de desempatar como presidenta del Senado, circunstancia que aumenta su capacidad de presión sobre la agenda legislativa.
El Gobierno analiza alternativas para evitar que conduzca esa sesión. Una de las posibilidades depende de un eventual viaje de Milei al exterior, ya que, al quedar Villarruel a cargo del Poder Ejecutivo, la presidencia de la Cámara Alta pasaría temporalmente al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
Temor a que el debate se instale públicamente
En la Casa Rosada, las afirmaciones de Villarruel fueron recibidas con fuerte malestar. Sin embargo, la prioridad sería impedir que el debate sobre la salud mental del presidente se consolide como tema central de la agenda política.
La controversia se produce después de nuevos episodios internacionales protagonizados por Milei, quien ha denunciado conspiraciones en su contra y endurecido su discurso frente a gobiernos, dirigentes y organismos extranjeros.
El mandatario acusó recientemente a Brasil, México y sectores políticos estadounidenses de participar en una supuesta campaña contra Argentina, mientras protagonizó un incidente diplomático por sus ataques al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y al juez Alexandre de Moraes.
La ofensiva de Villarruel llevó esa discusión al interior de la fórmula presidencial y expuso nuevamente una ruptura política que parece difícil de revertir.
Aunque el Gobierno busca controlar los daños para asegurar el funcionamiento del Senado, el pedido de renuncia formulado por Santilli y las acusaciones sobre la estabilidad del mandatario elevaron la interna libertaria a un nivel inédito desde la llegada de Milei al poder.
La entrada Vicepresidenta argentina expresa preocupación por salud mental de Milei y desata nueva crisis en el Gobierno se publicó primero en El Periodista.
La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, abrió una nueva y delicada crisis dentro del Gobierno de Javier Milei luego de manifestar públicamente su preocupación por el estado anímico y mental del mandatario, unas horas antes de una cadena nacional del jefe de Estado. La titular del Senado reaccionó en X después de que Milei compartiera
La entrada Vicepresidenta argentina expresa preocupación por salud mental de Milei y desata nueva crisis en el Gobierno se publicó primero en El Periodista.
La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, abrió una nueva y delicada crisis dentro del Gobierno de Javier Milei luego de manifestar públicamente su preocupación por el estado anímico y mental del mandatario, unas horas antes de una cadena nacional del jefe de Estado.
La titular del Senado reaccionó en X después de que Milei compartiera una publicación de la diputada oficialista Lilia Lemoine, quien acusó a Villarruel y a la legisladora Marcela Pagano de conspirar contra el Gobierno y mantener vínculos con sectores del peronismo.
“Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior”, escribió la vicepresidenta. La frase fue difundida en medio de una sucesión de controversias protagonizadas por el mandatario tanto dentro como fuera del país.
Villarruel profundizó sus críticas al comentar afirmaciones sobre defensa nacional emitidas en el programa digital libertario Carajo.
“Es un concurso de exabruptos y delirios. La palabra no se respeta y no se hacen responsables de lo que dicen ni de lo que hacen”, expresó.
Las declaraciones corresponden a una confrontación política y no están respaldadas por una evaluación médica pública sobre la salud mental de Milei. Sin embargo, la decisión de la vicepresidenta de instalar el asunto provocó una reacción inmediata dentro del oficialismo y trasladó la disputa entre ambos a un terreno hasta ahora evitado públicamente por los principales funcionarios.
Santilli le pide que dé “un paso al costado”
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, respondió a Villarruel y le pidió que renunciara si ya no comparte el rumbo del Gobierno.
“Si no está de acuerdo, que arme su proyecto y que compita. ¿Cuál es la razón de estar en un lugar en el cual vos creés que no tenés que estar?”, planteó en declaraciones radiales.
Santilli ocupa la Jefatura de Gabinete desde fines de junio, cuando reemplazó a Manuel Adorni. Su nombramiento fue formalizado mediante un decreto presidencial publicado el 30 de junio.
El funcionario endureció posteriormente su respuesta y acusó a la vicepresidenta de actuar de manera desestabilizadora.
“Desestabilizar es hablar de las facultades mentales del presidente”, afirmó.
Villarruel replicó también a través de X y acusó al jefe de Gabinete de intentar dañar las instituciones.
“Uno de los exponentes de la casta política a la que nos enfrentamos en 2023 y le ganamos pretende causar daño a la institucionalidad y conspirar contra el orden republicano de nuestra Patria”, sostuvo.
La vicepresidenta recordó que la fórmula presidencial surgió para romper con las estructuras políticas tradicionales y exigió a Santilli respetar el resultado electoral.
Bullrich: “Tiene el cargo formal, pero no es de este Gobierno”
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, también cuestionó a Villarruel y aseguró que decidió desarrollar un proyecto político diferente.
“Está confrontando abiertamente con el Gobierno”, afirmó Bullrich, quien sostuvo que la vicepresidenta se estaría acercando a una corriente de “peronismo conservador”.
Según la dirigente oficialista, Villarruel conserva su cargo institucional, pero dejó de formar parte políticamente del proyecto encabezado por Milei.
“Tiene el cargo formal, pero no es de este Gobierno”, expresó.
La relación entre Bullrich y Villarruel también atraviesa un período de fuertes tensiones. A mediados de julio, ambas protagonizaron un enfrentamiento por la postergación de una sesión del Senado destinada a debatir la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Bullrich llegó entonces a plantear que quienes no estuvieran dispuestos a defender el programa oficialista debían dar “un paso al costado”. Días después, ambas se reunieron para intentar reducir la confrontación y evitar que la interna afectara la agenda legislativa del Ejecutivo.
El aumento de las dietas del Senado
La disputa también alcanzó el aumento salarial que comenzarán a recibir los senadores desde agosto, con dietas cercanas a los 12 millones de pesos argentinos mensuales.
Villarruel aseguró que ha intentado separar las remuneraciones de los legisladores de los reajustes salariales concedidos a los trabajadores de la Cámara Alta.
“A mí también me preocupa. Por eso les he planteado en cada oportunidad que tengo que desenganchen sus dietas de los sueldos de los empleados”, señaló.
La vicepresidenta sostuvo que una cosa es actualizar dietas que permanecieron congeladas durante más de dos años y otra distinta es que los parlamentarios reciban aumentos automáticos cada vez que mejoran las remuneraciones de los funcionarios.
“Creo que dar el ejemplo es fundamental”, agregó.
También defendió su gestión administrativa y aseguró que, desde su llegada al Senado en diciembre de 2023, redujo el gasto en más de 35.000 millones de pesos argentinos y disminuyó la dotación en unos 1.000 empleados.
Una interna que comenzó antes de asumir
La relación entre Milei y Villarruel se deterioró poco después del triunfo electoral de 2023.
La vicepresidenta había aspirado a tener influencia sobre las áreas de Defensa y Seguridad, pero quedó limitada principalmente a sus funciones constitucionales como presidenta del Senado. Desde entonces, consolidó una agenda política propia y mantuvo diferencias públicas con la Casa Rosada.
Durante 2026, el conflicto se profundizó con acusaciones cruzadas sobre supuestas conspiraciones, corrupción, política económica y la conducción del oficialismo. En marzo, Villarruel rechazó las presiones para abandonar el cargo y aseguró que no entregarían su renuncia.
En el entorno presidencial interpretan sus actuaciones como intentos por construir autonomía y acumular apoyo con miras a las elecciones de 2027.
Distintos sectores del peronismo tradicional y conservador han mostrado interés en su figura, mientras algunos sondeos la han incluido en eventuales fórmulas presidenciales alternativas. Esos movimientos alimentan las sospechas de la Casa Rosada sobre la posibilidad de que la vicepresidenta termine encabezando un espacio propio.
Una votación decisiva en el Senado
Pese a la dureza de las declaraciones, el Gobierno tendría razones institucionales y legislativas para evitar una ruptura definitiva.
El próximo 6 de agosto está previsto que el Senado retome el tratamiento del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa prioritaria para la Casa Rosada.
Uno de sus puntos más controvertidos corresponde a las normas sobre adquisición de tierras por capitales extranjeros. Villarruel ha dado señales de que no apoyaría una liberalización sin límites y se ha manifestado a favor de facilitar el arrendamiento de terrenos productivos, pero no su venta irrestricta.
La sesión anterior fue postergada tras una disputa entre la vicepresidenta y Bullrich, en un escenario que exhibió las dificultades del oficialismo para garantizar los votos. El debate pasó a cuarto intermedio hasta el 6 de agosto.
En caso de igualdad en la votación, Villarruel tendría la responsabilidad constitucional de desempatar como presidenta del Senado, circunstancia que aumenta su capacidad de presión sobre la agenda legislativa.
El Gobierno analiza alternativas para evitar que conduzca esa sesión. Una de las posibilidades depende de un eventual viaje de Milei al exterior, ya que, al quedar Villarruel a cargo del Poder Ejecutivo, la presidencia de la Cámara Alta pasaría temporalmente al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
Temor a que el debate se instale públicamente
En la Casa Rosada, las afirmaciones de Villarruel fueron recibidas con fuerte malestar. Sin embargo, la prioridad sería impedir que el debate sobre la salud mental del presidente se consolide como tema central de la agenda política.
La controversia se produce después de nuevos episodios internacionales protagonizados por Milei, quien ha denunciado conspiraciones en su contra y endurecido su discurso frente a gobiernos, dirigentes y organismos extranjeros.
El mandatario acusó recientemente a Brasil, México y sectores políticos estadounidenses de participar en una supuesta campaña contra Argentina, mientras protagonizó un incidente diplomático por sus ataques al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y al juez Alexandre de Moraes.
La ofensiva de Villarruel llevó esa discusión al interior de la fórmula presidencial y expuso nuevamente una ruptura política que parece difícil de revertir.
Aunque el Gobierno busca controlar los daños para asegurar el funcionamiento del Senado, el pedido de renuncia formulado por Santilli y las acusaciones sobre la estabilidad del mandatario elevaron la interna libertaria a un nivel inédito desde la llegada de Milei al poder.
Internacional archivos – El Periodista
