La ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, marcó un límite claro respecto a los preparativos del traspaso de mando, específicamente sobre la intención del presidente electo, José Antonio Kast, de residir en el Palacio de La Moneda. La secretaria de Estado subrayó que la actual administración de Gabriel Boric no destinará recursos ni esfuerzos para refaccionar o remodelar espacios habitacionales, argumentando que se trata de una “decisión política” que debe ser gestionada íntegramente por el equipo entrante.
Esta declaración surge tras las gestiones de Julio Feres, futuro administrador de Palacio y colaborador cercano de Kast, quien ha supervisado diversas dependencias para evaluar la factibilidad de habilitar una residencia para el mandatario y su esposa, María Pía Adriasola. Feres, ingeniero comercial de la Universidad Católica, asumirá formalmente el cargo el 11 de marzo en reemplazo de Antonia Illanes, y ya ha realizado recorridos preliminares junto a la futura primera dama para coordinar el aterrizaje de la familia presidencial.
Kast ha justificado su decisión de vivir en el palacio gubernamental bajo un discurso de austeridad y compromiso 24/7 con las funciones públicas, asegurando que no requiere lujos para su estancia. Sin embargo, la ministra Vallejo fue tajante al señalar que la tarea de convertir oficinas o salones en alojamientos específicos no forma parte de las obligaciones del gobierno saliente, traspasando la responsabilidad logística y financiera de estas adecuaciones a la administración que asume en marzo.
El debate sobre la residencia presidencial en La Moneda —una práctica que no se realiza de forma permanente desde mediados del siglo XX— añade un nuevo punto de fricción en un proceso de traspaso que ha estado marcado por diferencias en la visión del uso del Estado. Mientras el equipo de Kast avanza en el diseño de su nuevo hogar oficial, La Moneda actual insiste en que su labor se limita a la entrega administrativa de las carteras y no a la personalización de la infraestructura para fines residenciales. (NP-Gemini-Bio Bio)
La ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, marcó un límite claro respecto a los preparativos del traspaso de mando, específicamente sobre la intención del presidente electo, José Antonio Kast, de residir en el Palacio de La Moneda. La secretaria de Estado subrayó que la actual administración de Gabriel Boric no destinará recursos ni esfuerzos para
La ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, marcó un límite claro respecto a los preparativos del traspaso de mando, específicamente sobre la intención del presidente electo, José Antonio Kast, de residir en el Palacio de La Moneda. La secretaria de Estado subrayó que la actual administración de Gabriel Boric no destinará recursos ni esfuerzos para refaccionar o remodelar espacios habitacionales, argumentando que se trata de una “decisión política” que debe ser gestionada íntegramente por el equipo entrante.
Esta declaración surge tras las gestiones de Julio Feres, futuro administrador de Palacio y colaborador cercano de Kast, quien ha supervisado diversas dependencias para evaluar la factibilidad de habilitar una residencia para el mandatario y su esposa, María Pía Adriasola. Feres, ingeniero comercial de la Universidad Católica, asumirá formalmente el cargo el 11 de marzo en reemplazo de Antonia Illanes, y ya ha realizado recorridos preliminares junto a la futura primera dama para coordinar el aterrizaje de la familia presidencial.
Kast ha justificado su decisión de vivir en el palacio gubernamental bajo un discurso de austeridad y compromiso 24/7 con las funciones públicas, asegurando que no requiere lujos para su estancia. Sin embargo, la ministra Vallejo fue tajante al señalar que la tarea de convertir oficinas o salones en alojamientos específicos no forma parte de las obligaciones del gobierno saliente, traspasando la responsabilidad logística y financiera de estas adecuaciones a la administración que asume en marzo.
El debate sobre la residencia presidencial en La Moneda —una práctica que no se realiza de forma permanente desde mediados del siglo XX— añade un nuevo punto de fricción en un proceso de traspaso que ha estado marcado por diferencias en la visión del uso del Estado. Mientras el equipo de Kast avanza en el diseño de su nuevo hogar oficial, La Moneda actual insiste en que su labor se limita a la entrega administrativa de las carteras y no a la personalización de la infraestructura para fines residenciales. (NP-Gemini-Bio Bio)
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