
Pese al avance de la industria cruelty free y el creciente rechazo ciudadano a la experimentación animal, apenas el 23% de los países ha prohibido las pruebas cosméticas en animales, una cifra que especialistas califican como insuficiente frente al desarrollo de alternativas científicas ya disponibles.
La advertencia fue planteada por la organización Te Protejo, que alertó que millones de animales siguen siendo utilizados en laboratorios para evaluar seguridad e ingredientes de productos cosméticos, pese a que existen métodos alternativos validados internacionalmente.
A nivel global, más de 200 millones de animales son usados en pruebas, experimentos e investigaciones, incluyendo conejos, ratones y conejillos de india, muchas veces en ensayos asociados a la industria de belleza y cuidado personal.
Actualmente solo 45 países han legislado para prohibir estas prácticas, entre ellos siete de América Latina: Chile, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, México y Panamá.
Chile avanzó, pero reglamento aún está pendiente
En Chile, la Ley 21.646 que prohíbe las pruebas cosméticas en animales entró en vigencia en enero de 2025, sin embargo, su reglamento aún no ha sido publicado, un aspecto que organizaciones animalistas consideran clave para una implementación efectiva.
La discusión tiene además un fuerte respaldo ciudadano. Según datos citados por Te Protejo, un 78% de la población chilena rechaza el uso de animales en pruebas cosméticas.
“Lograr prohibiciones por medio de leyes permite asegurar que estas prácticas no vuelvan a ocurrir”, señaló Camila Cortínez, directora general de la organización, subrayando que la regulación es fundamental para consolidar los avances.
Métodos alternativos ya existen
Uno de los principales argumentos del movimiento contra el testeo animal es que hoy existen tecnologías capaces de reemplazar estas prácticas con mejores resultados científicos.
Entre ellas están las metodologías alternativas libres de animales, conocidas como NAMs, que incluyen cultivos celulares (in vitro) y simulaciones computacionales (in silico), validadas por organismos como la OCDE y la FDA.
Especialistas sostienen que estos sistemas permiten evaluar seguridad, toxicidad y eficacia con resultados más precisos y con mayor relevancia para la biología humana.
Además, plantean que impulsar estas tecnologías puede abrir oportunidades de innovación para la industria cosmética regional.
América Latina avanza, pero persiste la deuda global
Desde organizaciones impulsoras de estas reformas destacan que América Latina ha mostrado avances regulatorios, aunque la cobertura global sigue siendo limitada.
Nicole Valdebenito, directora de incidencia de Te Protejo, sostuvo que las leyes no solo responden a exigencias éticas, sino que también impulsan modernización e innovación científica.
La discusión cobra mayor urgencia considerando que, según cifras citadas por la organización, más de 22 millones de animales mueren cada año en América Latina por uso en investigación.
En ese escenario, activistas insisten en que el desafío ya no es técnico, sino político: acelerar regulaciones y consolidar un cambio estructural en la industria.
Con consumidores cada vez más atentos a la trazabilidad ética de los productos que compran, el debate sobre crueldad animal y regulación cosmética deja de ser un nicho para instalarse como una discusión global sobre ciencia, bienestar animal y consumo responsable.
La entrada Solo 23% de los países ha prohibido pruebas cosméticas en animales: Chile avanza, pero reglamento sigue pendiente se publicó primero en El Periodista.
Pese al avance de la industria cruelty free y el creciente rechazo ciudadano a la experimentación animal, apenas el 23% de los países ha prohibido las pruebas cosméticas en animales, una cifra que especialistas califican como insuficiente frente al desarrollo de alternativas científicas ya disponibles. La advertencia fue planteada por la organización Te Protejo, que
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Pese al avance de la industria cruelty free y el creciente rechazo ciudadano a la experimentación animal, apenas el 23% de los países ha prohibido las pruebas cosméticas en animales, una cifra que especialistas califican como insuficiente frente al desarrollo de alternativas científicas ya disponibles.
La advertencia fue planteada por la organización Te Protejo, que alertó que millones de animales siguen siendo utilizados en laboratorios para evaluar seguridad e ingredientes de productos cosméticos, pese a que existen métodos alternativos validados internacionalmente.
A nivel global, más de 200 millones de animales son usados en pruebas, experimentos e investigaciones, incluyendo conejos, ratones y conejillos de india, muchas veces en ensayos asociados a la industria de belleza y cuidado personal.
Actualmente solo 45 países han legislado para prohibir estas prácticas, entre ellos siete de América Latina: Chile, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, México y Panamá.
Chile avanzó, pero reglamento aún está pendiente
En Chile, la Ley 21.646 que prohíbe las pruebas cosméticas en animales entró en vigencia en enero de 2025, sin embargo, su reglamento aún no ha sido publicado, un aspecto que organizaciones animalistas consideran clave para una implementación efectiva.
La discusión tiene además un fuerte respaldo ciudadano. Según datos citados por Te Protejo, un 78% de la población chilena rechaza el uso de animales en pruebas cosméticas.
“Lograr prohibiciones por medio de leyes permite asegurar que estas prácticas no vuelvan a ocurrir”, señaló Camila Cortínez, directora general de la organización, subrayando que la regulación es fundamental para consolidar los avances.
Métodos alternativos ya existen
Uno de los principales argumentos del movimiento contra el testeo animal es que hoy existen tecnologías capaces de reemplazar estas prácticas con mejores resultados científicos.
Entre ellas están las metodologías alternativas libres de animales, conocidas como NAMs, que incluyen cultivos celulares (in vitro) y simulaciones computacionales (in silico), validadas por organismos como la OCDE y la FDA.
Especialistas sostienen que estos sistemas permiten evaluar seguridad, toxicidad y eficacia con resultados más precisos y con mayor relevancia para la biología humana.
Además, plantean que impulsar estas tecnologías puede abrir oportunidades de innovación para la industria cosmética regional.
América Latina avanza, pero persiste la deuda global
Desde organizaciones impulsoras de estas reformas destacan que América Latina ha mostrado avances regulatorios, aunque la cobertura global sigue siendo limitada.
Nicole Valdebenito, directora de incidencia de Te Protejo, sostuvo que las leyes no solo responden a exigencias éticas, sino que también impulsan modernización e innovación científica.
La discusión cobra mayor urgencia considerando que, según cifras citadas por la organización, más de 22 millones de animales mueren cada año en América Latina por uso en investigación.
En ese escenario, activistas insisten en que el desafío ya no es técnico, sino político: acelerar regulaciones y consolidar un cambio estructural en la industria.
Con consumidores cada vez más atentos a la trazabilidad ética de los productos que compran, el debate sobre crueldad animal y regulación cosmética deja de ser un nicho para instalarse como una discusión global sobre ciencia, bienestar animal y consumo responsable.
Salud y Sociedad archivos – El Periodista
