
Marcos Ordóñez (Barcelona, 1957), uno de los nombres más reconocibles de la crítica teatral española de las últimas décadas, escritor y profesor, ha muerto este lunes en Barcelona a los 69 años. Marcos nos había olvidado pero nosotros no a él. Era imposible olvidarlo. Estaba ahí presente en cada estreno al que ya no iba, en cada crítica o comentario que no hacía (¿qué hubiera dicho/escrito del 50 aniversario del festival Grec y del Teatre Lliure?: mucho y apasionante, seguro). Desde hace cinco años vivía en un mundo de sombras. Qué terrible cómo se puede desvanecer una mente privilegiada como la suya, tan llena de conocimientos; qué frágil ese instrumento que atesora memoria y brillo intelectual y lenguaje refinado y acaba en la nada.
El periodista y docente, que trabajó en EL PAÍS, fue durante décadas una de las voces de referencia de la crítica teatral española
El periodista y docente, que trabajó en EL PAÍS, fue durante décadas una de las voces de referencia de la crítica teatral española


Marcos Ordóñez (Barcelona, 1957), que fue uno de los nombres más reconocibles de la crítica teatral española de las últimas décadas, ha muerte a los 69 años. Crítico teatral en EL PAÍS, escritor y profesor, durante años estuvo vinculado a la Universitat Pompeu Fabra, donde impartió guion cinematográfico y dirección de actores. Su escritura combinó la crítica de espectáculos con una mirada literaria sobre la escena y quienes la habitan.
En una entrevista, Ordóñez explicaba una de sus ideas esenciales sobre la crítica: escribir desde el entusiasmo y seguir la intuición a la hora de acercarse a los espectáculos y a los autores que consideraba interesantes. También defendía que el teatro se comprende plenamente cuando se ve encarnado por los actores, y no únicamente cuando se lee. Esa mirada, atenta a la representación y al trabajo de quienes la hacen posible, atravesó buena parte de su trayectoria.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Feed MRSS-S Noticias
