
El Partido Laborista británico decidió romper sus acuerdos de cooperación con el Partido Verde en once administraciones locales, en medio de una creciente controversia por la posición de esta última formación respecto de Israel y el futuro del conflicto palestino-israelí.
La decisión, conocida este lunes 2 de noviembre, responde a una moción aprobada durante la conferencia del Partido Verde, que establece una equivalencia entre el sionismo y el racismo, rechaza la solución de dos Estados y propone la creación de un único Estado palestino que garantice igualdad de derechos a todos sus habitantes.
La postura provocó fuertes críticas entre los laboristas, que consideran incompatible mantener alianzas políticas con representantes que respalden esa resolución.
Entre las administraciones afectadas figura Sheffield, una de las principales ciudades del norte de Inglaterra, donde la colaboración entre ambas fuerzas había permitido articular acuerdos de gobierno municipal.
Sin embargo, la ruptura no será absoluta. Los laboristas mantendrán sus vínculos con seis grupos locales verdes que se distanciaron expresamente de la moción y condenaron su contenido.
Uno de los casos es la Autoridad Combinada del Oeste de Inglaterra, que incluye Bristol y otros territorios cercanos, donde existe una estructura de gobierno regional encabezada por representantes laboristas con participación verde.
División interna entre los verdes
La controversia también abrió diferencias dentro del propio Partido Verde británico.
Mientras sectores de la formación defienden mantener la resolución aprobada en su conferencia, otras figuras, entre ellas el exlíder Adrian Ramsay, han planteado la necesidad de revisar su contenido y sus consecuencias políticas.
El debate gira principalmente en torno a la distinción entre las críticas al Gobierno israelí, el rechazo al sionismo como movimiento político y el reconocimiento del derecho de autodeterminación de israelíes y palestinos.
La propuesta de un Estado único supone un cambio sustancial respecto de la fórmula de dos Estados, que contempla la coexistencia de Israel y un Estado palestino independiente.
Sus partidarios sostienen que un modelo de ciudadanía compartida permitiría garantizar derechos iguales para toda la población. Sus detractores cuestionan la viabilidad de esa alternativa y advierten sobre sus implicancias para la autodeterminación nacional israelí.
El conflicto de Medio Oriente profundiza las diferencias
La disputa se produce en un contexto de creciente polarización política en Reino Unido por la guerra de Gaza, la situación humanitaria palestina y las relaciones diplomáticas con Israel.
El Partido Laborista, encabezado por el primer ministro Keir Starmer, ha debido enfrentar tensiones internas relacionadas con su política hacia Medio Oriente, especialmente entre sectores que reclaman una posición más crítica frente a las operaciones militares israelíes.
Estas diferencias también han repercutido en la política municipal británica, donde las alianzas entre laboristas, verdes y otras fuerzas progresistas resultan relevantes para formar mayorías y administrar gobiernos locales.
La nueva controversia evidencia que las posiciones sobre Israel y Palestina han dejado de ser exclusivamente un asunto de política exterior para convertirse en un factor determinante en los acuerdos de gobernabilidad dentro de Reino Unido.
Una resolución aprobada por estrecho margen
La moción que originó la crisis fue aprobada el pasado 4 de octubre, durante la conferencia verde celebrada en Brighton, por 1.022 votos a favor y 813 en contra, equivalentes al 55,7% y 44,3%, respectivamente.
La decisión también generó rechazo entre cuatro de los cinco parlamentarios verdes y cuestionamientos de organizaciones de la comunidad judía británica. El organismo encargado de supervisar la igualdad y los derechos humanos en Reino Unido solicitó antecedentes sobre las posibles consecuencias de la resolución.
El conflicto tiene además consecuencias concretas para la administración local. En Sheffield, los laboristas evalúan continuar gobernando en minoría, mientras que en otros municipios deberán negociar nuevas alianzas para aprobar presupuestos y decisiones administrativas.
La presidenta del Partido Laborista, Bridget Phillipson, sostuvo que la resolución verde traspasa un límite político y defendió la decisión de terminar los acuerdos con las organizaciones locales que se nieguen a rechazarla.
Por su parte, los verdes consideran que la medida amenaza la estabilidad de gobiernos progresistas y puede perjudicar la gestión de servicios públicos.
La ruptura constituye así uno de los episodios más significativos de las tensiones que el conflicto de Medio Oriente ha provocado en la política británica, al trasladar las diferencias sobre Israel y Palestina directamente a la gobernabilidad municipal.
La entrada Laboristas británicos rompen con verdes por su apoyo a tesis antisionistas se publicó primero en El Periodista.
El Partido Laborista británico decidió romper sus acuerdos de cooperación con el Partido Verde en once administraciones locales, en medio de una creciente controversia por la posición de esta última formación respecto de Israel y el futuro del conflicto palestino-israelí. La decisión, conocida este lunes 2 de noviembre, responde a una moción aprobada durante la
La entrada Laboristas británicos rompen con verdes por su apoyo a tesis antisionistas se publicó primero en El Periodista.
El Partido Laborista británico decidió romper sus acuerdos de cooperación con el Partido Verde en once administraciones locales, en medio de una creciente controversia por la posición de esta última formación respecto de Israel y el futuro del conflicto palestino-israelí.
La decisión, conocida este lunes 2 de noviembre, responde a una moción aprobada durante la conferencia del Partido Verde, que establece una equivalencia entre el sionismo y el racismo, rechaza la solución de dos Estados y propone la creación de un único Estado palestino que garantice igualdad de derechos a todos sus habitantes.
La postura provocó fuertes críticas entre los laboristas, que consideran incompatible mantener alianzas políticas con representantes que respalden esa resolución.
Entre las administraciones afectadas figura Sheffield, una de las principales ciudades del norte de Inglaterra, donde la colaboración entre ambas fuerzas había permitido articular acuerdos de gobierno municipal.
Sin embargo, la ruptura no será absoluta. Los laboristas mantendrán sus vínculos con seis grupos locales verdes que se distanciaron expresamente de la moción y condenaron su contenido.
Uno de los casos es la Autoridad Combinada del Oeste de Inglaterra, que incluye Bristol y otros territorios cercanos, donde existe una estructura de gobierno regional encabezada por representantes laboristas con participación verde.
División interna entre los verdes
La controversia también abrió diferencias dentro del propio Partido Verde británico.
Mientras sectores de la formación defienden mantener la resolución aprobada en su conferencia, otras figuras, entre ellas el exlíder Adrian Ramsay, han planteado la necesidad de revisar su contenido y sus consecuencias políticas.
El debate gira principalmente en torno a la distinción entre las críticas al Gobierno israelí, el rechazo al sionismo como movimiento político y el reconocimiento del derecho de autodeterminación de israelíes y palestinos.
La propuesta de un Estado único supone un cambio sustancial respecto de la fórmula de dos Estados, que contempla la coexistencia de Israel y un Estado palestino independiente.
Sus partidarios sostienen que un modelo de ciudadanía compartida permitiría garantizar derechos iguales para toda la población. Sus detractores cuestionan la viabilidad de esa alternativa y advierten sobre sus implicancias para la autodeterminación nacional israelí.
El conflicto de Medio Oriente profundiza las diferencias
La disputa se produce en un contexto de creciente polarización política en Reino Unido por la guerra de Gaza, la situación humanitaria palestina y las relaciones diplomáticas con Israel.
El Partido Laborista, encabezado por el primer ministro Keir Starmer, ha debido enfrentar tensiones internas relacionadas con su política hacia Medio Oriente, especialmente entre sectores que reclaman una posición más crítica frente a las operaciones militares israelíes.
Estas diferencias también han repercutido en la política municipal británica, donde las alianzas entre laboristas, verdes y otras fuerzas progresistas resultan relevantes para formar mayorías y administrar gobiernos locales.
La nueva controversia evidencia que las posiciones sobre Israel y Palestina han dejado de ser exclusivamente un asunto de política exterior para convertirse en un factor determinante en los acuerdos de gobernabilidad dentro de Reino Unido.
Una resolución aprobada por estrecho margen
La moción que originó la crisis fue aprobada el pasado 4 de octubre, durante la conferencia verde celebrada en Brighton, por 1.022 votos a favor y 813 en contra, equivalentes al 55,7% y 44,3%, respectivamente.
La decisión también generó rechazo entre cuatro de los cinco parlamentarios verdes y cuestionamientos de organizaciones de la comunidad judía británica. El organismo encargado de supervisar la igualdad y los derechos humanos en Reino Unido solicitó antecedentes sobre las posibles consecuencias de la resolución.
El conflicto tiene además consecuencias concretas para la administración local. En Sheffield, los laboristas evalúan continuar gobernando en minoría, mientras que en otros municipios deberán negociar nuevas alianzas para aprobar presupuestos y decisiones administrativas.
La presidenta del Partido Laborista, Bridget Phillipson, sostuvo que la resolución verde traspasa un límite político y defendió la decisión de terminar los acuerdos con las organizaciones locales que se nieguen a rechazarla.
Por su parte, los verdes consideran que la medida amenaza la estabilidad de gobiernos progresistas y puede perjudicar la gestión de servicios públicos.
La ruptura constituye así uno de los episodios más significativos de las tensiones que el conflicto de Medio Oriente ha provocado en la política británica, al trasladar las diferencias sobre Israel y Palestina directamente a la gobernabilidad municipal.
Internacional archivos – El Periodista
