
En una sentencia que refuerza el reconocimiento jurídico de los vínculos socioafectivos, la Corte Suprema resolvió reconocer como padre legal a un hombre que ha criado, protegido y educado a un adolescente desde sus primeros meses de vida, pese a no ser su progenitor biológico.
La Cuarta Sala del máximo tribunal acogió una demanda de impugnación y reclamación de paternidad presentada por Dante —nombre ficticio utilizado en la sentencia— y ordenó al Servicio de Registro Civil e Identificación inscribirlo como padre del adolescente Gael, de 13 años.
Con esta decisión, la Corte Suprema revocó una sentencia previa de la Corte de Apelaciones de Valparaíso y estableció que, en determinadas circunstancias, la realidad afectiva y familiar puede prevalecer sobre la filiación biológica.
Una relación construida durante más de una década
Según los antecedentes del caso, Gael nació en 2011 y tenía filiación determinada respecto de su padre biológico, identificado en la resolución judicial como Onofre, y de su madre, Fernanda. Sin embargo, Dante mantuvo una relación de más de doce años con la madre del menor y ejerció funciones paternas desde que el niño tenía pocos meses de vida.
La sentencia señala que Dante participó activamente en la crianza, educación, mantención económica y protección del adolescente, quien lo reconoce públicamente como su padre desde la infancia. Ambos conviven en un núcleo familiar integrado además por dos hijos nacidos de la relación entre Dante y Fernanda.
La opinión del adolescente fue clave
Uno de los aspectos más relevantes considerados por la Corte fue la voluntad expresada por el propio adolescente durante el proceso judicial.
Los ministros concluyeron que Gael manifestó claramente su deseo de consolidar su identidad familiar y compartir el apellido de Dante, a quien considera su verdadero padre.
El tribunal estimó que reconocer legalmente ese vínculo contribuía a proteger su derecho a la identidad y a resguardar su bienestar emocional.
La posesión notoria prevaleció sobre la verdad biológica
La sentencia se apoyó en la figura jurídica de la posesión notoria de la calidad de hijo, contemplada en los artículos 200 y 201 del Código Civil.
Esta institución permite acreditar una relación filial cuando una persona ha sido reconocida y tratada socialmente como hijo durante un período prolongado, aun cuando no exista vínculo biológico.
La Corte Suprema recordó que la legislación chilena actual no considera la verdad genética como el único fundamento de la filiación y que existen situaciones en las que la ley privilegia otros factores, como los vínculos familiares efectivos y el interés superior de niños, niñas y adolescentes.
Peritajes respaldaron la demanda
Durante el juicio se incorporaron informes psicológicos y sociales que concluyeron que Dante ha ejercido históricamente el rol paterno y que el adolescente se desarrolla en un entorno familiar estable y protector.
Los especialistas determinaron que el reconocimiento legal de la relación existente contribuiría al bienestar del menor, reforzando su sentido de pertenencia y su identidad familiar.
Un fallo con impacto en el derecho de familia
Al acoger la demanda, la Corte Suprema estableció que los requisitos legales para acreditar la posesión notoria de hijo estaban plenamente cumplidos y que no existían razones que justificaran privilegiar la filiación biológica por sobre la realidad familiar construida durante más de una década.
La resolución constituye un nuevo precedente en materia de derecho de familia, al reafirmar que el interés superior del niño y los vínculos afectivos consolidados pueden tener un peso determinante en las decisiones sobre filiación y paternidad en Chile.
La entrada Corte Suprema reconoce como padre legal a hombre que crió a un adolescente desde bebé pese a no ser su progenitor biológico se publicó primero en El Periodista.
En una sentencia que refuerza el reconocimiento jurídico de los vínculos socioafectivos, la Corte Suprema resolvió reconocer como padre legal a un hombre que ha criado, protegido y educado a un adolescente desde sus primeros meses de vida, pese a no ser su progenitor biológico. La Cuarta Sala del máximo tribunal acogió una demanda de
La entrada Corte Suprema reconoce como padre legal a hombre que crió a un adolescente desde bebé pese a no ser su progenitor biológico se publicó primero en El Periodista.
En una sentencia que refuerza el reconocimiento jurídico de los vínculos socioafectivos, la Corte Suprema resolvió reconocer como padre legal a un hombre que ha criado, protegido y educado a un adolescente desde sus primeros meses de vida, pese a no ser su progenitor biológico.
La Cuarta Sala del máximo tribunal acogió una demanda de impugnación y reclamación de paternidad presentada por Dante —nombre ficticio utilizado en la sentencia— y ordenó al Servicio de Registro Civil e Identificación inscribirlo como padre del adolescente Gael, de 13 años.
Con esta decisión, la Corte Suprema revocó una sentencia previa de la Corte de Apelaciones de Valparaíso y estableció que, en determinadas circunstancias, la realidad afectiva y familiar puede prevalecer sobre la filiación biológica.
Una relación construida durante más de una década
Según los antecedentes del caso, Gael nació en 2011 y tenía filiación determinada respecto de su padre biológico, identificado en la resolución judicial como Onofre, y de su madre, Fernanda. Sin embargo, Dante mantuvo una relación de más de doce años con la madre del menor y ejerció funciones paternas desde que el niño tenía pocos meses de vida.
La sentencia señala que Dante participó activamente en la crianza, educación, mantención económica y protección del adolescente, quien lo reconoce públicamente como su padre desde la infancia. Ambos conviven en un núcleo familiar integrado además por dos hijos nacidos de la relación entre Dante y Fernanda.
La opinión del adolescente fue clave
Uno de los aspectos más relevantes considerados por la Corte fue la voluntad expresada por el propio adolescente durante el proceso judicial.
Los ministros concluyeron que Gael manifestó claramente su deseo de consolidar su identidad familiar y compartir el apellido de Dante, a quien considera su verdadero padre.
El tribunal estimó que reconocer legalmente ese vínculo contribuía a proteger su derecho a la identidad y a resguardar su bienestar emocional.
La posesión notoria prevaleció sobre la verdad biológica
La sentencia se apoyó en la figura jurídica de la posesión notoria de la calidad de hijo, contemplada en los artículos 200 y 201 del Código Civil.
Esta institución permite acreditar una relación filial cuando una persona ha sido reconocida y tratada socialmente como hijo durante un período prolongado, aun cuando no exista vínculo biológico.
La Corte Suprema recordó que la legislación chilena actual no considera la verdad genética como el único fundamento de la filiación y que existen situaciones en las que la ley privilegia otros factores, como los vínculos familiares efectivos y el interés superior de niños, niñas y adolescentes.
Peritajes respaldaron la demanda
Durante el juicio se incorporaron informes psicológicos y sociales que concluyeron que Dante ha ejercido históricamente el rol paterno y que el adolescente se desarrolla en un entorno familiar estable y protector.
Los especialistas determinaron que el reconocimiento legal de la relación existente contribuiría al bienestar del menor, reforzando su sentido de pertenencia y su identidad familiar.
Un fallo con impacto en el derecho de familia
Al acoger la demanda, la Corte Suprema estableció que los requisitos legales para acreditar la posesión notoria de hijo estaban plenamente cumplidos y que no existían razones que justificaran privilegiar la filiación biológica por sobre la realidad familiar construida durante más de una década.
La resolución constituye un nuevo precedente en materia de derecho de familia, al reafirmar que el interés superior del niño y los vínculos afectivos consolidados pueden tener un peso determinante en las decisiones sobre filiación y paternidad en Chile.
Salud y Sociedad archivos – El Periodista
