
El papa León XIV inició el viernes su visita oficial a Uruguay con un discurso en la Plaza Independencia de Montevideo, donde se inspiró en el monumento al prócer José Gervasio Artigas para reflexionar sobre retos sociales, económicos y espirituales.
«Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia», dijo el líder religioso al advertir sobre desafíos con los que lidia Uruguay, como la salud mental, el suicidio y las desigualdades económicas.
En particular, el jefe de la Iglesia católica lamentó que «la soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo».
RESPETO A LO PÚBLICO
Robert Prevost, nombre secular del papa, reconoció además la importancia de la inversión y de la iniciativa pública y privada para el desarrollo, pero en beneficio de toda la población.
En tal sentido, citó la famosa expresión de Artigas, quien dijo «mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana», frase que fue ovacionada por la multitud que se congregó en la céntrica plaza, frente al Palacio Estévez, antigua Casa de Gobierno.
«La autoridad pública encuentra su razón de ser en el servicio al bien común», recalcó el papa, quien valoró la laicidad del Estado uruguayo, en tanto garantiza un espacio donde creyentes y no creyentes «puedan convivir con libertad y respeto».
También destacó el papel mediador y de respeto al derecho que puede jugar Uruguay en tiempos en que las diferencias pueden derivar en enfrentamientos.
CUIDAR EL FUTURO
«Quien todavía no ha nacido pertenece a la familia humana y al futuro de su pueblo», afirmó el papa en un aparte, agregando que «la noción del bien común incorpora a las generaciones futuras».
Señaló además que la pobreza, la falta de trabajo o la exclusión pueden hacer especialmente necesaria la ayuda de los demás, sobre todo cuando tantas personas carecen de medios para obtener un diagnóstico oportuno o recibir los tratamientos necesarios, haciendo referencia a su reciente cirugía por un cáncer de pulmón.
«Cuidar a los más pequeños incluye asegurarles una educación adecuada, el hogar, la alimentación y el acompañamiento de los adultos», dijo.
AGRADECIMIENTO PRESIDENCIAL
Antes del discurso papal, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, dio la bienvenida al visitante con un mensaje en el que destacó la pluralidad de voces y visiones que conviven en este país.
Orsi aseguró que un país como Uruguay no puede permitirse los niveles de pobreza infantil, problemas de salud mental y soledad en los adultos mayores, y reconoció la tarea social de la Iglesia católica en los sectores más vulnerables.
«Lo que los cristianos han hecho y hacen en los barrios, en las cárceles, en y por la educación, el refugio y acompañamiento que la iglesia brindó a tantos compatriotas en tiempos de dictadura, son un ejemplo claro de esa vocación», añadió.
También agradeció al líder religioso «por ser una voz clara en el escenario internacional» en los derechos humanos y otros temas medulares y desafíos contemporáneos, como el auge de la Inteligencia Artificial.
Tras los discursos y una reunión privada con Orsi, el papa cruzó la Puerta de la Ciudadela para adentrarse en Ciudad Vieja por la emblemática peatonal Sarandí, siguiendo a una cuerda de tambores que a golpe de candombe lo guió hasta el Cabildo y la Catedral Metropolitana.
La entrada Papa León XIV habla de salud mental y desigualdad en su primer discurso en Uruguay se publicó primero en El Periodista.
El papa León XIV inició el viernes su visita oficial a Uruguay con un discurso en la Plaza Independencia de Montevideo, donde se inspiró en el monumento al prócer José Gervasio Artigas para reflexionar sobre retos sociales, económicos y espirituales. «Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa
La entrada Papa León XIV habla de salud mental y desigualdad en su primer discurso en Uruguay se publicó primero en El Periodista.
El papa León XIV inició el viernes su visita oficial a Uruguay con un discurso en la Plaza Independencia de Montevideo, donde se inspiró en el monumento al prócer José Gervasio Artigas para reflexionar sobre retos sociales, económicos y espirituales.
«Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia», dijo el líder religioso al advertir sobre desafíos con los que lidia Uruguay, como la salud mental, el suicidio y las desigualdades económicas.
En particular, el jefe de la Iglesia católica lamentó que «la soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo».
RESPETO A LO PÚBLICO
Robert Prevost, nombre secular del papa, reconoció además la importancia de la inversión y de la iniciativa pública y privada para el desarrollo, pero en beneficio de toda la población.
En tal sentido, citó la famosa expresión de Artigas, quien dijo «mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana», frase que fue ovacionada por la multitud que se congregó en la céntrica plaza, frente al Palacio Estévez, antigua Casa de Gobierno.
«La autoridad pública encuentra su razón de ser en el servicio al bien común», recalcó el papa, quien valoró la laicidad del Estado uruguayo, en tanto garantiza un espacio donde creyentes y no creyentes «puedan convivir con libertad y respeto».
También destacó el papel mediador y de respeto al derecho que puede jugar Uruguay en tiempos en que las diferencias pueden derivar en enfrentamientos.
CUIDAR EL FUTURO
«Quien todavía no ha nacido pertenece a la familia humana y al futuro de su pueblo», afirmó el papa en un aparte, agregando que «la noción del bien común incorpora a las generaciones futuras».
Señaló además que la pobreza, la falta de trabajo o la exclusión pueden hacer especialmente necesaria la ayuda de los demás, sobre todo cuando tantas personas carecen de medios para obtener un diagnóstico oportuno o recibir los tratamientos necesarios, haciendo referencia a su reciente cirugía por un cáncer de pulmón.
«Cuidar a los más pequeños incluye asegurarles una educación adecuada, el hogar, la alimentación y el acompañamiento de los adultos», dijo.
AGRADECIMIENTO PRESIDENCIAL
Antes del discurso papal, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, dio la bienvenida al visitante con un mensaje en el que destacó la pluralidad de voces y visiones que conviven en este país.
Orsi aseguró que un país como Uruguay no puede permitirse los niveles de pobreza infantil, problemas de salud mental y soledad en los adultos mayores, y reconoció la tarea social de la Iglesia católica en los sectores más vulnerables.
«Lo que los cristianos han hecho y hacen en los barrios, en las cárceles, en y por la educación, el refugio y acompañamiento que la iglesia brindó a tantos compatriotas en tiempos de dictadura, son un ejemplo claro de esa vocación», añadió.
También agradeció al líder religioso «por ser una voz clara en el escenario internacional» en los derechos humanos y otros temas medulares y desafíos contemporáneos, como el auge de la Inteligencia Artificial.
Tras los discursos y una reunión privada con Orsi, el papa cruzó la Puerta de la Ciudadela para adentrarse en Ciudad Vieja por la emblemática peatonal Sarandí, siguiendo a una cuerda de tambores que a golpe de candombe lo guió hasta el Cabildo y la Catedral Metropolitana.
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