
La magnitud de la tragedia provocada por el terremoto de 7,4 que sacudió Colombia este lunes continúa aumentando a medida que los equipos de emergencia logran acceder a las zonas más afectadas.
Al cierre de esta actualización, balances recopilados de autoridades regionales elevaban a al menos 240 las personas fallecidas, mientras el número de heridos supera ampliamente los 660 y algunos reportes locales lo sitúan por encima de 1.200.
Las cifras permanecen en constante revisión. Una actualización publicada este martes situaba en 224 el número de fallecidos confirmados, mientras los balances posteriores de autoridades departamentales elevaban nuevamente el total.
La emergencia es todavía mayor debido a la cantidad de personas cuyo paradero se desconoce. Las familias habían reportado durante la noche del lunes más de 3.000 desaparecidos, muchos de los cuales podrían encontrarse bajo estructuras derrumbadas o incomunicados debido a los daños en las redes de telecomunicaciones.
Cali y Risaralda entre las zonas más golpeadas
Los últimos reportes regionales indican que Cali acumula al menos 95 personas fallecidas, mientras en distintos municipios de Valle del Cauca se han registrado otras 35 víctimas mortales.
En Risaralda, en tanto, las autoridades regionales estiman en alrededor de 90 los muertos, con Pereira y su área metropolitana entre los lugares con mayor destrucción.
El terremoto tuvo su epicentro en las cercanías de San José del Palmar, departamento del Chocó, y alcanzó una magnitud de 7,4. El movimiento fue percibido en gran parte del territorio colombiano e incluso en países vecinos.
El Servicio Geológico Colombiano continuaba registrando réplicas durante este martes, incluida actividad sísmica en las cercanías de San José del Palmar.
Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen entre las principales ciudades en alerta por los daños.
Más de 3.000 personas siguen desaparecidas
Los equipos de búsqueda trabajan contrarreloj entre edificios y viviendas destruidas.
Más de 3.000 personas habían sido reportadas como desaparecidas, según los antecedentes recopilados durante las primeras horas posteriores al desastre. Aproximadamente 1.600 construcciones habrían sufrido daños o colapsos de diferente consideración.
Personal militar, bomberos, organismos de emergencia y voluntarios se han incorporado a las operaciones de rescate, mientras maquinaria pesada intenta abrir paso entre los escombros.
En sectores rurales del Chocó, determinar la verdadera magnitud de la tragedia está resultando particularmente difícil debido a problemas de acceso y comunicaciones.
Hospitales bajo presión y aeropuertos afectados
La infraestructura sanitaria también ha sufrido las consecuencias del terremoto.
Varios hospitales de las regiones afectadas se encuentran desbordados por la llegada de heridos, mientras algunos centros asistenciales presentan daños que han obligado a evacuar pacientes y reorganizar la atención médica.
Los daños se extienden a carreteras, colegios, viviendas y edificios públicos. En las primeras evaluaciones se había informado de más de 1.500 viviendas afectadas y decenas de edificios completamente destruidos, cifras que continúan aumentando mientras avanzan las inspecciones.
Diversos aeropuertos también suspendieron temporalmente sus operaciones debido a daños estructurales o como medida preventiva, incluyendo terminales de las regiones más castigadas por el movimiento telúrico.
Ejército se suma a los rescates
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, declaró la situación de desastre nacional y ordenó desplegar recursos del Estado y personal militar para apoyar las operaciones de rescate y asistencia humanitaria.
La emergencia representa además la primera gran crisis que enfrenta De la Espriella, quien asumió la Presidencia apenas días antes del terremoto.
Las autoridades han establecido puestos de mando para coordinar la respuesta y en algunas localidades se han decretado toques de queda y restricciones al tránsito para facilitar los trabajos de emergencia y evitar saqueos.
Mientras tanto, numerosos países y organizaciones internacionales han ofrecido equipos especializados, asistencia humanitaria y recursos para Colombia.
Las autoridades han advertido que todavía resulta imposible establecer el balance definitivo.
La existencia de miles de personas desaparecidas, estructuras colapsadas y localidades rurales a las que los equipos de emergencia aún no han podido acceder hace prever que el número de víctimas continúe modificándose durante las próximas horas.
La prioridad se mantiene en encontrar sobrevivientes bajo los escombros, asistir a los heridos y garantizar agua, alimentación, refugio y atención médica a las comunidades más afectadas.
El terremoto de este lunes se convirtió en uno de los eventos sísmicos más graves sufridos por Colombia en las últimas décadas y en una emergencia cuya verdadera dimensión todavía está lejos de conocerse.
La entrada Terremoto en Colombia deja al menos 240 muertos y más de 3.000 desaparecidos mientras continúan los rescates se publicó primero en El Periodista.
La magnitud de la tragedia provocada por el terremoto de 7,4 que sacudió Colombia este lunes continúa aumentando a medida que los equipos de emergencia logran acceder a las zonas más afectadas. Al cierre de esta actualización, balances recopilados de autoridades regionales elevaban a al menos 240 las personas fallecidas, mientras el número de heridos
La entrada Terremoto en Colombia deja al menos 240 muertos y más de 3.000 desaparecidos mientras continúan los rescates se publicó primero en El Periodista.
La magnitud de la tragedia provocada por el terremoto de 7,4 que sacudió Colombia este lunes continúa aumentando a medida que los equipos de emergencia logran acceder a las zonas más afectadas.
Al cierre de esta actualización, balances recopilados de autoridades regionales elevaban a al menos 240 las personas fallecidas, mientras el número de heridos supera ampliamente los 660 y algunos reportes locales lo sitúan por encima de 1.200.
Las cifras permanecen en constante revisión. Una actualización publicada este martes situaba en 224 el número de fallecidos confirmados, mientras los balances posteriores de autoridades departamentales elevaban nuevamente el total.
La emergencia es todavía mayor debido a la cantidad de personas cuyo paradero se desconoce. Las familias habían reportado durante la noche del lunes más de 3.000 desaparecidos, muchos de los cuales podrían encontrarse bajo estructuras derrumbadas o incomunicados debido a los daños en las redes de telecomunicaciones.
Cali y Risaralda entre las zonas más golpeadas
Los últimos reportes regionales indican que Cali acumula al menos 95 personas fallecidas, mientras en distintos municipios de Valle del Cauca se han registrado otras 35 víctimas mortales.
En Risaralda, en tanto, las autoridades regionales estiman en alrededor de 90 los muertos, con Pereira y su área metropolitana entre los lugares con mayor destrucción.
El terremoto tuvo su epicentro en las cercanías de San José del Palmar, departamento del Chocó, y alcanzó una magnitud de 7,4. El movimiento fue percibido en gran parte del territorio colombiano e incluso en países vecinos.
El Servicio Geológico Colombiano continuaba registrando réplicas durante este martes, incluida actividad sísmica en las cercanías de San José del Palmar.
Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen entre las principales ciudades en alerta por los daños.
Más de 3.000 personas siguen desaparecidas
Los equipos de búsqueda trabajan contrarreloj entre edificios y viviendas destruidas.
Más de 3.000 personas habían sido reportadas como desaparecidas, según los antecedentes recopilados durante las primeras horas posteriores al desastre. Aproximadamente 1.600 construcciones habrían sufrido daños o colapsos de diferente consideración.
Personal militar, bomberos, organismos de emergencia y voluntarios se han incorporado a las operaciones de rescate, mientras maquinaria pesada intenta abrir paso entre los escombros.
En sectores rurales del Chocó, determinar la verdadera magnitud de la tragedia está resultando particularmente difícil debido a problemas de acceso y comunicaciones.
Hospitales bajo presión y aeropuertos afectados
La infraestructura sanitaria también ha sufrido las consecuencias del terremoto.
Varios hospitales de las regiones afectadas se encuentran desbordados por la llegada de heridos, mientras algunos centros asistenciales presentan daños que han obligado a evacuar pacientes y reorganizar la atención médica.
Los daños se extienden a carreteras, colegios, viviendas y edificios públicos. En las primeras evaluaciones se había informado de más de 1.500 viviendas afectadas y decenas de edificios completamente destruidos, cifras que continúan aumentando mientras avanzan las inspecciones.
Diversos aeropuertos también suspendieron temporalmente sus operaciones debido a daños estructurales o como medida preventiva, incluyendo terminales de las regiones más castigadas por el movimiento telúrico.
Ejército se suma a los rescates
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, declaró la situación de desastre nacional y ordenó desplegar recursos del Estado y personal militar para apoyar las operaciones de rescate y asistencia humanitaria.
La emergencia representa además la primera gran crisis que enfrenta De la Espriella, quien asumió la Presidencia apenas días antes del terremoto.
Las autoridades han establecido puestos de mando para coordinar la respuesta y en algunas localidades se han decretado toques de queda y restricciones al tránsito para facilitar los trabajos de emergencia y evitar saqueos.
Mientras tanto, numerosos países y organizaciones internacionales han ofrecido equipos especializados, asistencia humanitaria y recursos para Colombia.
Las autoridades han advertido que todavía resulta imposible establecer el balance definitivo.
La existencia de miles de personas desaparecidas, estructuras colapsadas y localidades rurales a las que los equipos de emergencia aún no han podido acceder hace prever que el número de víctimas continúe modificándose durante las próximas horas.
La prioridad se mantiene en encontrar sobrevivientes bajo los escombros, asistir a los heridos y garantizar agua, alimentación, refugio y atención médica a las comunidades más afectadas.
El terremoto de este lunes se convirtió en uno de los eventos sísmicos más graves sufridos por Colombia en las últimas décadas y en una emergencia cuya verdadera dimensión todavía está lejos de conocerse.
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